El municipio

Castellfollit de la Roca es un pueblo de unos 1.000 habitantes y menos de 1 Km2 de superficie, hecho que lo convierte en uno de los municipios más pequeños en extensión de Cataluña. El pequeño término municipal está limitado por la confluencia de los ríos Fluvià y Toronell, entre los cuales se levanta la espectacular pared basáltica.

El perfil de la iglesia y de las casas que cuelgan sobre la pared basáltica, al borde del precipicio, se ha convertido en una de las imágenes más fotografiadas y pintadas de Cataluña; pero es también un magnífico mirador natural desde el cual pueden observarse los valles de los dos ríos.